La rinoplastia es una de las Cirugías más comunes en Cirugía Estética. Esta consiste en la corrección de deformidades nasales mediante la modificación de su forma, lo que conlleva a una mejora de la armonía facial. Cada caso es diferente y debe evaluarse en forma individual.
Procedimiento
La Rinoplastia puede realizarse con anestesia general o con anestesia local y sedación.
Existen dos técnicas principales: la Rinoplastia cerrada, en la que se realizan incisiones por dentro de la nariz (en la mucosa) en la cual el cirujano puede tallar y modelar los huesos y cartílagos nasales, y la Rinoplastia abierta, la cual se reserva para casos más complejos, en donde se realiza una pequeña incisión en la base de la nariz (columnela), la cual cicatriza de manera muy aceptable.
Asimismo, la Rinoplastia puede ser tanto de aumento como de reducción, dependiendo de cada caso en particular.
Recuperación
Habitualmente la Rinoplastia puede manejarse en forma ambulatoria, sin embargo, en casos complejos, puede requerirse una noche de hospitalización.
Posterior a su egreso de quirófano, el paciente suele salir con un taponamiento nasal el cual se retira en dos a tres días y una férula de yeso en la parte superior de la nariz que se retira una semana después.
A partir de este momento se recupera el ritmo de vida habitual.
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