El envejecimiento como consecuencia del paso del tiempo es inevitable. Este puede ser acelerado por algunos factores como los rayos ultravioleta del sol, estrés y cigarro entre otros; los cuales se reflejan con la aparición de surcos y pliegues que hacen que la expresión facial pierda definición.
Procedimiento
Durante la primera consulta se evalúa al paciente y se decide la técnica a utilizar.
La técnica utilizada más comúnmente por el Dr. Miguel de la Parra es una modificación de la técnica habitual, llamada MACS lift (Minimal access craniofacial suspension). En esta técnica, la cicatriz de la cara es más pequeña que en la técnica habitual, disminuyendo así la inflamación y los riesgos de complicaciones.
Durante la estancia del Dr. De la Parra en Bélgica con los doctores Tonnard y Verpaele (creadores de la técnica quirúrgica), tuvo la oportunidad de asistir y aprender cada uno de los detalles de este procedimiento, para así ofrecer una nueva alternativa de vanguardia en el manejo del envejecimiento facial.
Esta cirugía se realiza con anestesia local y sedación, por lo que el riesgo quirúrgico es mínimo. Esta técnica consiste en reposicionar las capas musculares, aponeuróticas y piel de la cara a una posición similar a la que el paciente tenía en su juventud, mediante una incisión que inicia en la sien (por dentro del pelo) y termina en el lóbulo de la oreja. De esta manera, las cicatrices quedan escondidas en las líneas naturales de la piel y en el cuero cabelludo.
Recuperación
Posterior a la cirugía, el paciente suele permanecer ingresado en el hospital por una noche. El postoperatorio generalmente no es doloroso y las molestias se controlan con analgésicos habituales. La mayoría de los pacientes se reincorporan a su vida social y laboral en dos semanas.
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